El mundo enfrenta una crisis energética histórica.
Desde 1973, cuando en la guerra de Yom Kipur la OPEC impuso un embargo al petróleo, el mundo no se había enfrentado una crisis de esta magnitud. Pero ahora la causa del problema no es un embargo sino un bloqueo sumado con la destrucción de infraestructura.
Cuando sucedió la crisis petrolera de 1973, los bancos centrales inicialmente se negaron a responder, argumentando que se trataba de un problema de suministros y no de política monetaria. Pero la combinación de precios de producción crecientes con menor crecimiento fue muy dañina para la economía. En la primera fase de la crisis, los bancos centrales permitieron la inflación para intentar aminorar el estancamiento, y en la segunda respondieron con tasas de interés para controlar la inflación, a costa de una recesión dura. El dólar, previamente atado a las reservas de oro, pasó a ser una moneda fiat, y detrás de él siguió la desregulación monetaria y crediticia en muchas otras economías. Esta desregulación llevó a la adopción de deudas masivas que se convirtieron en un efecto inflacionario sin precedentes sobre activos como las propiedades inmobiliarias. La crisis transformó la distribución de la riqueza, aumentando el poder de los países exportadores y debilitando a los importadores de petróleo y a los consumidores.
La crisis que enfrentamos hoy es diferente porque la deuda de los países desarrollados es mucho más alta, y porque el norte global se ha desindustrializado, lo que hace a sus economías menos intensivas en energía —salvo que consideremos que su esperanza era desarrollarse a partir de la IA, que es increíblemente intensiva en energía. Es probable que la economía global se estanque mientras sube la inflación, y que los inversionistas busquen refugio en commodities como la tierra, los minerales y los activos financieros privados.
Una pregunta urgente: ¿cómo se creará el espacio fiscal y monetario para salir de esta crisis? Ya no hay oro del cual desvincularse. ¿Será posible encontrar una respuesta que no pase por reconstruir literalmente la infraestructura perdida? ¿Qué pasará con el mundo durante los años que eso tarde?